Las preguntas para formularse objetivos de manera sencilla y eficaz

Formularse objetivos es la clave del éxito tanto a nivel personal como profesional porque hace que te enfoques hacia lo que de verdad quieres conseguir. Si no sabes a dónde vas es mucho más difícil que llegues a donde quieres llegar. Parece algo evidente, pero te sorprendería saber que eso que parece tan claro no es nada habitual.

Muchas son las personas que quieren conseguir algo, pero no se paran a pensar qué es exactamente lo que quieren, cómo lo quieren conseguir, qué están dispuestos a hacer y cuándo quieren tenerlo conseguido. De nuevo las preguntas y su poder. Como siempre. Hacerse las preguntas correctas es lo que te llevará a conseguir las respuestas correctas. Son mucho más importantes las preguntas que las respuestas, sobre todo antes de empezar a plantearse algo.

Vamos a ello y apúntate las siguientes:

¿Para qué vas a separar los objetivos profesionales de los personales?

No hay ninguna razón. Como seguro que ya eres de los que forma parte de El Club de los que Tienen Tiempo ( Y si no eres del Club aún, ¿ a qué estás esperando?) me habrás escuchado decir que no hay ninguna razón para separar nuestra vida personal de la vida profesional. Son solo dos caras de la misma moneda que eres tú mismo. Si una faceta funciona perfectamente y la otra es un desastre, tienes un problema. Equilibrar ambas es una de las claves de tu satisfacción personal y por eso vale la pena trabajar con mucho interés. No separes en tu agenda lo personal y lo profesional, no le des más importancia a unas cosas que a las otras y, por tanto, no le des más importancia a tus proyectos profesionales que a los personales. Disfrutarás más y tanto tu trabajo como tu vida personal se verán beneficiados.

Cuando formes parte de un equipo ¿qué vas a hacer para alinear los objetivos de cada uno con los del equipo?

Muchas veces trabajamos en equipo en la vida que llevamos y eso es fantástico si sabemos cómo manejarlo. Si lo hacemos mal cada uno va por su lado y esa máxima de que uno y uno son más que dos se convierte en la mentira más grande jamás contada. Uno y uno son mucho más que dos si los objetivos de cada uno individualmente y los de ambos como equipo están alineados en un mismo sentido; si no es así eso se convierte en un divorcio.

¿Qué es lo que vas a hacer para que eso no ocurra? Piensa en estrategias de comunicación para conseguirlo. Como por ejemplo…

Vender muy bien el objetivo común

Dejar claras las ventajas para todos

Conocer a los que forman tu equipo

Potenciar su talento con la confianza

Favorecer la iniciativa

Conseguir que visualicen el resultado final

¿Cómo vas a formular lo que quieres en positivo?

Formular tus objetivos en positivo es algo que te ayuda a enfocarte a lo que quieres conseguir, en cambio haciéndolo en negativo te enfocas a lo que quieres dejar, perder, olvidar, cambiar… en resumen te enfocas a lo que te duele. Te voy a convencer con un ejemplo. Imagina que te das un golpe en una rodilla. Un golpe fuerte, pero solo un golpe. Te duele. ¿A que cuanto más piensas en el golpe más te duele? Si vas al cine te duele menos, seguro. Y si la película es muy buena, te duele aún menos. ¿Eso ocurre porque mezclado con las palomitas había un ibuprofeno? No. Eso ocurre porque te distraes y no piensas en ello. Pues bien si formulas tus objetivos en negativo te enfocas al dolor. Como diría Van Gaal, siempre positivo, nunca negativo.

¿Cómo puedes concretar al máximo lo que quieres conseguir?

Si te cuesta formular tus objetivos es que no los tienes claros. Acláralos primero o llegarás a donde no quieres llegar. Si no sabes exactamente lo que quieres, conseguirás otra cosa. A lo mejor eso que consigues no está mal, hasta incluso puede que esté muy bien, pero si no es lo que tú querías exactamente hay algo no has hecho bien. Así que piensa muy bien, de forma muy concreta y específica qué es lo que quieres conseguir. No es lo mismo “quiero adelgazar”, que “quiero adelgazar 10 kilos antes de un mes”, e incluso esta formulación, que no está nada mal, podría ser  mejor si fuera “quiero adelgazar diez kilos en un mes sin dejar de comer y haciendo ejercicio cuatro días por semana”. ¿Con cuál de las tres formulaciones crees que conseguirás mejores resultados?

¿Cómo sabrás que lo has conseguido?

Muy importante. Tienes claro tu objetivo pero si no tienes una forma de comprobar que lo has conseguido estarás en estado perpetuo de búsqueda y eso es agotador y te dará la sensación de que nunca llegas. En el caso anterior de nuestro amigo que quiere adelgazar parece fácil, el día que mire la báscula y la cifra sea 10 kilos menos que la actual… pero ¿de verdad esa es la comprobación? ¿Cómo se sentirá si una semana después ha recuperado cuatro de esos 10 kilos? Sabrá que ha conseguido su objetivo cuando lleve unos meses ¿seis? ¿ocho? ¿doce? pesándose y manteniéndose en esos 10 kilos menos. Esa es la comprobación de que, de verdad, ha conseguido lo que se proponía.

¿Qué recursos tienes para ayudarte a conseguirlo?

Claro que sí. Los objetivos personales no son una carrera en solitario. Al contrario. Y mucho menos en el siglo XXI con la cantidad de información que tenemos a nuestro alcance. ¿Qué libros te pueden ayudar? ¿Qué vídeos? ¿Qué páginas web? ¿Quién ya ha conseguido lo que tú quieres conseguir? ¿Quién de tu entorno te va a animar a conseguirlo?  Responde a esas preguntas y tendrás toda la ayuda que necesitas para conseguir lo que te propones.

¿Estás seguro de que lo que quieres depende de lo que hagas tú?

Muchas personas se proponen objetivos que no dependen de sí mismos y de lo que hagan, sino de lo que hagan otros. Eso no tiene lógica. Los otros lo harán si quieren hacerlo pero de eso no puede depender tu éxito. Por ejemplo ” quiero que mi hijo encuentre trabajo”. ¡Qué bonito! Pero eso es solo un deseo, no depende de ti. Primero está mal formulado. Segundo que tu hijo consiga trabajar en algo depende al cien por cien de lo que haga tu hijo, no de lo que hagas tú, salvo que estés dispuesto a contratarlo. No confundas los deseos con los objetivos.

¿Qué consecuencias tiene que consigas tus objetivos?

Piensa en cómo afectará a tu entorno que tú consigas el objetivo. ¿Puedes plantearte objetivos que perjudiquen a alguien a quien quieres? Claro que puedes. Lo que ocurre es que tienes que tener muy claro que eso puede ser un freno y si no consigues superar esa incomodidad que generas en tu entorno, será mucho más difícil que lo consigas. Lucharás contra una fuerza emocional que tiene mucho poder.

¿Cuándo quieres tenerlo?

No es lo mismo en una semana que en un año, no es lo mismo ahora que dentro de veinte años. No es lo mismo ponerle fecha a algo que no ponérsela. No tiene nada que ver. Trabajo con personas y especialmente con los objetivos de las personas y cuando llega el momento de decidir cuándo es cuando entran los miedos. ¿Sabes por qué? Porque eso te obliga a hacer algo ya…

¿Qué es lo que vas a hacer hoy mismo para empezar a conseguir tu objetivo?

Sí, hoy mismo. Si tienes muchas ganas de conseguirlo no empieces mañana, hazlo hoy. Algo fácil y gratis, pero hazlo hoy. Muchas personas responden a todas las preguntas anteriores, pero nunca dan un primer paso. Con el tiempo encuentran una excusa para explicar o explicarse porque no lo consiguieron, pero solo hay una razón: nunca dieron un primer paso. Da igual el miedo que te dé el paso 10 de tu proyecto si no das ni el primero. Recuerda el post en que hablábamos de cómo manejar un proyecto.

Empieza por formular bien tu objetivo y multiplicarás las posibilidades de hacerlo realidad por muchísimo

Jaume Josa

 

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