¿Qué es un emprendedor? Lo que debes tener en cuenta ANTES de empezar a serlo

¿Te gustaría esto de ser un emprendedor? No. No contestes aún. Espera a saber si cumples las condiciones que necesitas para serlo antes de meterte en líos.

Ser emprendedor es chulo. No nos engañemos. Tiene un montón de ventajas con respecto a trabajar para otro. Tomas tú las decisiones sobre tu vida.Organizas tu tiempo de trabajo y de ocio como mejor se adapta a tu trabajo y a tu vida. Pones en marcha proyectos nuevos. No cometes los errores que tus jefes han cometido contigo. Ganas el dinero que quieres ganar. Vendes lo que quieres vender. Puedes poner CEO en tu tarjeta de visita y la puedes diseñar tú. Sales en tu página web. Tu familia y tus amigos te envidian… O no. Para que eso que sueñas y que define lo que es ser un emprendedor se cumpla hay algunos si condicionales que has de tener en cuenta y que yo considero que te has de plantear antes de empezar la partida. Si no lo haces, puedes pasarlo mal y acabar peor de cómo estás ahora.

Por mi trabajo como consultor y como profe en Ciclos Formativos me encuentro cada año asesorando a muchas personas que quieren poner en marcha ideas de negocio (No hablemos de empresas, eso ya vendrá si todo sale bien, de momento hablemos de “ideas de negocio”. Todo llegará, si llega.). También  doy a lo largo del año unas cuantas conferencias sobre este tema. Justamente ayer un amigo me decía que estaba trabajando con una empresa -esta sí que ya lo es- cuyos socios se decidieron a crearla a raíz de una conferencia mía a la que asistieron. Le explicaban que yo les había cambiado la vida. No es verdad. Yo no cambio la vida de nadie (nadie lo hace). Ellos decidieron cambiar su vida, yo solo pasaba por allí cuando estaban pensando en que algo tenían que hacer, y justamente lo que ahora voy a decirte es lo que a ellos les ayudó a convertir una insatisfacción personal con la que llegaron a mi conferencia, en una idea de negocio que luego se ha convertido en una empresa que funciona muy bien y que les permite la satisfacción personal y profesional que buscaban.

Así que vamos a ver…

Las características que debes tener para plantearte ser un emprendedor

Lo primero que voy a decir es que no te asustes  si no las tienes. No te autodescartes si aún no las tienes. Observa que he marcado en negrita la palabra aún. A mí es la palabra que más me gusta. Aún significa que, si haces lo que hay que hacer, acabas consiguiéndolo. Si no haces nada, no. Eso ya lo tienes claro. Todas las características que un emprendedor debe tener para plantearse subir a esa categoría las puedes aprender. Unas las puedes entrenar, porque simplemente las tienes oxidadas, y otras alguien las sabe con lo cual te puede ayudar a conseguirlas. Por tanto, calma y a ello que el premio es muy interesante.

Lo segundo que voy a decirte es que definiré un perfil de público para este artículo. El que trabaja para otro y se plantea pasar a trabajar para sí mismo, que sirve también para el joven que “trabaja para otro”, sus profes en un instituto o la universidad, y quiere pasar a trabajar para sí mismo y poner en marcha su idea de negocio sin pasar por aguantar a otro que hará de profe aunque tendrá que llamarlo jefe.

Pasión y muchas ganas

¿Eres de los que se apasiona? ¿Eres un papafrita? No me hagas definir papafrita. Tú ya me entiendes. No estoy hablando de si te apasionas en el trabajo que haces ahora. Hablo de si eres una persona que le pone pasión a lo que hace en su vida. A todo. A sus aficiones. Al sexo. A su trabajo. A  lo que le gusta y a lo que odia. Si eres de esos, vamos bien. Tu idea de negocio tiene toda la pinta de provocarte orgasmos, y eso es bueno, muy bueno diría yo. Pero si eres de los del genero pavo que todo le da igual, que para qué enfadarse o besarse con su pareja, que para qué molestarse o gritar ante la injusticia, que Trump le da igual y no sabe si le cae bien o mal, o no tiene opinión sobre lo que le rodea porque vives en una botella de agua sin gas cerrada por dentro, Houston tenemos un problema.

Si quieres ser un emprendedor y hacer la vida que supone eso y no tienes pasión, tienes un problema, te falta el ingrediente principal. Así que a conseguirlo. ¿Cómo? Entrenándote mucho. Elige una cosa de las que te gustan, alguna habrá, y decide qué es lo que sería ponerle tres grados más de pasión. Cosas concretas, no me vengas con filosofías o lo que pensarás, cosas a hacer que sean concretas.

Si te gusta correr y vas con las zapatillas esas feas que tienes desde hace años total ya van bien, te compras unas nuevas muy cantonas; te cambias la camiseta esa que ya puedes convertir en pijama por una técnica a juego y te compras unas mallas o un pantalón que te haga parecer un maratoniano. Se acabó conformarte con menos. Puedes pensar, eso solo es postureo. Vale, pero los que cuidan mucho el postureo es porque les importa hasta la postura. Sé de los que se pasan, no de los que se quedan cortos.

Si te gusta tu pareja, piensa en cómo será el siguiente beso que vas a darle. Sí el siguiente, tenemos prisa por entrenar, así que no podemos esperar al que le darás la semana que viene. ¿Va a ser la birria que le has dado esta mañana? Así me gusta, NO. Por tanto empieza a pensar en un beso que haga que le tiemblen las piernas, pero no solo lo pienses, entrénate cada día a dárselo.

Y así con todo lo demás. Si lees un libro que ni fu ni fa, a la mierda, elige otro. Si abres el armario y tienes una camisa que te hace parecer “el hombre del traje gris o la mujer invisible”, a la mierda también, regálala. Todo va así. O César o nada. O pasión o nada.

Arriésgate

Si quieres nadar y guardar la ropa, tienes poca pinta de emprendedor. Tu idea de negocio te obliga a salir de la zona de confort. Si eres un comodón, ya estás bien donde estás. No te compliques la vida y sigue la que tienes aunque te guste muy poco. Para conseguir cambios, tienes que hacer cambios. Así que si no los quieres hacer porque cuando te los planteas ya estás yendo a la farmacia a comprar Biodramina para el mareo, necesitas transformarte.

Te diré una cosa para que no creas que eso es algo que no va contigo. No te asustes, pero la vida no es un lugar seguro. Acaba mal seguro. Por tanto, ya que estás en una zona de riesgo deja atrás tu falsa creencia de seguridad. Si quieres ser un emprendedor y lanzar tu idea de negocio con éxito y posibilidades de que se convierta en realidad, sal de tu zona de confort y empieza a arriesgar.

Pero mi consejo en estos casos siempre es el mismo. Antes que abandonar el puerto vamos a ver cuánto te gusta navegar. Eso significa que no te pido ni mucho menos que mañana mandes a paseo a tu jefe y empieces a apuntarte a deportes de aventura para entrenar tu afición al riesgo. Ni en broma. Te pido algo más fácil. Vamos a poner en marcha tu idea de negocio sin que dejes tu trabajo actual o, si eres un estudiante, cuando todavía estás estudiando. Si tanto te gusta la perspectiva de lo que vas a conseguir con tu idea de negocio, vamos a ponerla a prueba, compaginándola con tu vida actual.

Y no me vengas con la excusa “no tengo tiempo” porque no cuela. Ni te pienso escuchar. Si quieres, tienes tiempo. Deja de ver ese programa estúpido en la tele, duerme una hora menos, organízate mejor -por cierto tienes mi Programa Organización TOTAL para eso-… y ya verás como tienes tiempo.

Pon a prueba tu idea de negocio, desarróllala en su fase inicial, da los primeros pasos sin saltar al vacío. Ya sé que he dicho que tienes que arriesgar, pero no suicidarte. Por tanto empieza arriesgando parte de tu tiempo y tu dedicación a otras cosas para probar cuánto te gusta dedicarte a eso que quieres. Ya habrá tiempo de decirle adiós a tu jefe o a tus profes.

Has de querer ganar dinero

¡Vaya estupidez! Pues claro que quiero ganar dinero, pensarás ahora. Pues te sorprendería la cantidad de personas que asesoro que tienen ideas de negocio que piensan que son muy buenas, pero que con ellas no hay manera de ganar dinero para vivir como ni siquiera saben que quieren vivir. Una idea de negocio tiene un objetivo: ganar dinero para hacer la vida que quieres tener. Además puede tener objetivos en paralelo, como por ejemplo conseguir mejorar la organización personal y evitar el estrés de los que asesoro, como es mi caso. Claro que quiero eso, pero como también quiero vivir lo mejor posible, mis cursos tienen un precio que considero justo por el valor que yo doy. No hace mucho en mi canal de Youtube alguien puso un comentario sobre uno de los vídeos que tengo para asesorar a los que hacen trabajos de investigación en los que comento que en mi libro “Cómo hacer un trabajo de investigación de manera fácil” tienen todas las respuestas. En ese comentario decía que no vieran mis vídeos porque yo lo que quería era vender mi libro. Yo le contesté que claro que quería venderlo y le pregunté si él cobraba por su trabajo. Jamás contestó. Que haya en internet muchas cosas que son gratis nos está haciendo pensar que todo es gratis. No es así. Si pones en marcha una idea de negocio es para hacer negocio, lo que traducido significa ganar dinero.

Empieza preguntándote ¿Cuánto dinero quiero / necesito ganar? ¿Tu idea de negocio hace posible que lo ganes vendiendo una cantidad razonable de tus productos o servicios? Las respuestas son fáciles. No te compliques la vida. Una cantidad y un sí o un no. Y decides si vas a muerte con ella o la has de cambiar para que sea rentable. Esa es la palabra mágica. ¿Lo es o no lo es?

Necesitas ser original o copiar muy bien

Pau García-Milà en su libro “Tienes una idea“, habla del proceso para tener ideas sin parar. La creatividad y la originalidad son características que cuando somos pequeños tenemos de manera innata y que luego el colegio y la educación se encargan de que perdamos. Más adelante llega un tío como yo y te dice que si quieres ser emprendedor tienes que ser original. Total, un despropósito educativo, pero eso es otro tema que trato en mi blog de educación cada semana.

Te diré que en mi opinión tener ideas muy originales está muy sobrevalorado. Si no eres de los que cada día está llenando de ideas nuevas su agenda o su buzón de voz del teléfono móvil, no te preocupes mucho. Piensa en ideas que funcionan bien y hazlas mejores. Si no mejoras lo que ya existe, no ganarás. Empatar con el que ya lo hace a ventajas e inconvenientes a ti no te vale. O ganas o pierdes, porque la idea que ya existe tiene un camino que tú aún no has empezado. Así que piensa en cómo puedes mejorar lo que ya existe y te irá bien. O encuentra un problema para darle una solución.

Entrenar la originalidad también es posible. Has de hacer cosas reales, no sirve solamente con proponérselo o pensarlo. No es suficiente. Así que entrénate a hacer cosas originales. ¿Cómo qué? Viaja sin hotel ni itinerario. Cambia algo de tu estilo de vestir mañana mismo que te haga distinto. Elige algo de tu aspecto que hoy mismo puedes cambiar. Haz lo que te cuesta de una forma distinta a como lo has hecho hasta ahora. Besa a tu pareja donde nunca la hayas besado -por seguir en la línea…-. Cambia tu imagen en Whatsapp o en tus redes sociales por una realmente original. ¡Claro que puedes! No seas papafrita.

Has de aprender a visualizar

No estoy loco. Los deportistas de élite lo hacen y les va muy bien. Cuando un jugador de golf mueve el palo antes de dar un putt, ¿qué crees que hace? Pues eso, visualiza la trayectoria que hará la bola hasta entrar en el hoyo. Luego lo ejecuta. Cuando un esquiador está a punto de un descenso lo visualiza completo, el descenso perfecto. Cuando un saltador de altura o longitud está en el momento antes de empezar su carrera, ¿qué te crees que hace? Cuando Fernando Alonso recorre en bici un circuito, hace lo mismo, y seguramente además pide a Dios que no se le estropee el motor Honda de su McLaren, porque pobre lleva una racha…. En resumen que lo hacen aquellos a los que les va bien (menos a Fernando Alonso, es verdad). Hazlo tú.

Visualiza cómo quieres vivir con tu idea de negocio completamente en marcha y verás la cantidad de detalles que te aclara de hacia dónde quieres y hace dónde no quieres ir.

¿Qué sientes cuando está en marcha? ¿Cuánto tiempo trabajas? ¿Qué te permite hacer? ¿Cómo se siente tu entorno? ¿Con cuánta gente trabajas? ¿Cómo los tratas? ¿ Cómo vives? ¿Cómo son tus vacaciones y tus fines de semana desde que la tienes en marcha?

Ya verás la cantidad de pistas que te da.

Necesitarás comunicar muy bien

Y lo sabes. Esta es una de las claves de tu éxito. Sin esta herramienta lo tendrás mucho más difícil. No te pongas nervioso que no te lo digo para eso. Comunicar muy bien toda esa pasión, todo lo que tiene de ventajas tu idea de negocio, tu iniciativa, tu seguridad, tu capacidad de resolver problemas y dar soluciones, va ser lo que convencerá a tus inversores y decidirá a tus clientes. Has de transmitir confianza en ti mismo, en tu idea de negocio y en las  posibilidades de mejorar la vida de tu público potencial. Eso lo consigues con una buena idea de negocio, pero no solo con eso. Si alguien te dice que algo se vende solo, miente. Nada se vende solo. Lo vende alguien que está detrás y, o lo hace bien o lo hace mal, aquí no hay término medio. O estás embarazada o no lo estás. O estás vivo o estás muerto, O vendes tu idea o no la vendes.

Para comunicar bien hay que entrenar mucho sin miedo a meter la pata, hay que fijar unos objetivos claros de comunicación. ¿Qué es lo que quieres conseguir con cada conversación que tienes, con cada cara que pones, con cada gesto que haces? Y hay que hacer lo que hay que hacer para conseguirlos. Cuida los aspectos de tu comunicación que tienen que ver con las circunstancias y verás como tus resultados mejoran. Si quieres saber más de todo esto, te dejo un regalo. Mi ebook Las Claves de la Comunicación, descárgatelo gratis haciendo clic sobre el título. Sí, gratis.

Seguiremos hablando en este espacio de lo que necesitas para considerarte un emprendedor, de los errores que no puedes cometer, de los valores que has de tener en cuenta, de cómo preparar una entrevista con un inversor o con un cliente, de cómo organizarte el tiempo, de todo lo que te interesa así que no te pierdas nada, suscríbete a Guial Coaching y también de forma completamente gratis accederás a mi curso en vídeo Organiza tu tiempo valorado en 59 € y que te será muy útil para mejorar también este aspecto y disfrutar mucho más de tu vida como emprendedor.

Jaume Josa

 

 

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